la Universidad de Tokio y la compañía Mercari R4D presentaron una interesante opción de movilidad, la cual tiene como premisa principal: que se infla.
Aunque de inicio nos parezca poco práctico una motocicleta inflable, los creadores la defienden argumentado que no trata de un simple “globo”, sino que para su desarrollo se aliaron de la robótica blanda.
Su construcción consta de siete paneles inflables que permiten sostener con seguridad el peso de una persona y a la vez resistir las imperfecciones del suelo que transitará, para no desinflarse por cortes o pinchazos.
Entre esas siete partes, están las dos ruedas también, y lo único que no varía su tamaño por presión de aire, son el motor eléctrico y la batería.
De acuerdo con sus creadores, esta motocicleta desinflada pesa unos 9 kilogramos y se puede guardar en un bolso mediano. Para inflarlo, se le conecta a un pequeño compresor eléctrico y en dos minutos estará en condiciones de rodar.
Una vez inflada se puede circular -por el momento- a tan sólo 6 km/h, su autonomía es de una hora con la carga completa de la batería.
Una peculiaridad de esta motocicleta, además de por supuesto que se infla, es que, para los interesados en adquirirla, la compañía promete escanear su cuerpo para moldearla a sus formas.
Los fabricantes proponen otros dos usos para el producto, ya que también podría tomar la forma de una silla de ruedas con asistencia eléctrica
De momento se desconoce el precio o puesta en punto de venta.